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El juego al aire libre de los niños bajo amenaza

El juego al aire libre de los niños bajo amenaza

Aprendiendo juntos mayo 04, 2015
Según el consejo de educadores del Programa de Educación Infantil de la Universidad de Grant MacEwan en Canadá, el juego y las oportunidades para jugar están bajo amenaza. Pero no son los únicos. La gran mayoría de expertos y pedagogos están de acuerdo. Los niños necesitan tiempo, espacio, materiales y el apoyo de padres informados y educadores especializados para poder jugar más como antes, de manera libre y no estructurada. Pero ¿cómo se juega a eso? ¿en qué consiste? y ¿qué tipo de juego necesitan a cada edad? Jugar no debería ser únicamente para unos cuantos niños afortunados. No. La importancia que tiene el jugar para la salud mental, física y emocional del niño está más que documentado tanto en estudios de psicología y antropología como en sociología y educación. Es más, el artículo 31 de la Convención de los Derechos del Niño no solo reconoce lo importante que es jugar en la vida de los niños sino lo proclama un derecho.

El juego bajo amenaza

Los niños de hoy pasan cada vez más tiempo entre adultos y desde una edad muy temprana. No es que estando con adultos sea un problema, pero sí lo es la falta de actividades participativas y de juego libre entre mayores. Tampoco ayuda que los trazados urbanísticos de las grandes urbes hayan cambiado para siempre el paisaje, quedando en nada esos grandes territorios naturales donde los niños podían jugar y sentirse libres. Si además añadimos la extrema preocupación de los padres por la seguridad de sus hijos, acabamos con espacios de juego cada vez más reducidos, protegidos y limitados.

¿En qué consiste el juego libre y no estructurado?

  • Es espontáneo, se crea y se inventa sobre la marcha
  • Es imaginativo
  • No hay reglas ni límites, impuestos por otros
  • El énfasis está en el proceso, no en los resultados
  • El juego no es supervisado por adultos

¿Por qué son necesarios los espacios de juego?

Como menciona este artículo en la prestigiosa revista The Atlantic, “el juego libre es la manera de enseñar a los niños que no son inútiles. Cuando juegan, lejos del adulto, por fin tienen control y pueden practicarlo. El juego libre motiva a los niños a tomar sus propias decisiones, resolver sus problemas, crear sus propias reglas y llevarse bien con otros como semejantes, en lugar de subordinados obedientes.” freeplay

Tipos de juego libre para cada edad

De 0 a 2 años, los niños están en fase de exploración. Tocando, saboreando, pellizcando, oliéndolo todo. Este juego sensoriales permite ir descubriendo el mundo a través de los 5 sentidos.
  • De los 4 a los 8 años arranca el juego en solitario y de rol. Es importante que a estas edades, los niños tengan tiempo para jugar a solas y en grupos reducidos para imaginar mundos, crear e inventar historias, interpretar diferentes roles.
  • Entre los 3 y los 8 años, también deberían pasar tiempo jugando a construir, armar y desarmar (utilizando piezas de Lego, por ejemplo y material reciclado como cajas de cartón).
  • El juego físico y al aire libre son dos tipos de juego libres fundamentales para niños entre los 3 y los 8 años. De esta manera ponen a prueba sus propias habilidades físicas y sus limites.
  • De los 5 a los 8 años, los niños comienzan a inventarse sus propios juegos con reglas y se organizan solos en pequeños grupos.
Recuerda, los niños aprenden las cosas más importantes no por lo que se les dice, sino por lo que aprenden en solitario e interactuando con otros niños y la naturaleza. Para jugar se necesita tiempo y espacio. Y como señala Marjatta Kalliala en su libro “Play Culture in a Changing World”, para jugar también se necesita un estimulo mental y material pero además, en abundancia. Según esta autora finlandesa y educadora infantil, estas son las cosas que podemos hacer:
  • Ofrecerles largos periodos ininterrumpidos de juego libre (mínimo 45 a 60 minutos al día)
  • Darles una variedad de materiales para estimular diferentes juegos (desde arena y plastilina, a pintura y bloques de madera, papel y balones a muñecos y disfraces.)
  • Darles la oportunidad de jugar al aire libre
  • Dejar que elijan a qué jugar y cómo
  • Jugar con ellos, pero siempre bajo sus términos y reglas.
  • Reconocer el valor que tiene el juego “sin-sentido”, loco e imaginativo
  • Aceptar que jugar implica mancharse y caerse
  • Interesarnos por sus juegos, hacerles preguntas y escuchar
Y tú, ¿cuánto tiempo de juego libre ofreces a tus hijos? Derechos de imágenes: Randen PedersonAlexandre Normand.
Aprendiendo juntos mayo 04, 2015

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