Un proyecto para transformar los colegios en lugares donde todos los niños y niñas se sientan seguros, integrados y protagonistas de su vida escolar.
En el Colegio Diocesano Santiago Apóstol Cabanyal se ha mejorado el Espacio Santiago, un área clave al no contar el centro con patio propio. Gracias al proyecto Juega, crea, crece y a otras donaciones, se priorizó el bienestar del alumnado mediante la instalación de una carpa de sombra para juegos tranquilos y la adquisición de nuevo material lúdico elegido a partir de un sondeo con los niños y niñas.
Aunque el centro afronta retos estructurales propios de unas instalaciones antiguas, como la reciente renovación eléctrica, la convivencia se mantiene sólida gracias a la mediación comunitaria y a actividades que implican a familias y alumnado. Destaca especialmente la implicación del equipo directivo, que impulsa sinergias entre proyectos y refuerza la relación con las familias del barrio, generando mejoras reales en el día a día del centro.
En el Col·legi Santiago Apòstol Cabanyal, la prioridad es transformar el pequeño terreno concedido por el ayuntamiento: sustituir las canastas móviles por una estructura fija y segura, añadir juegos y mejorar su diseño para convertirlo en un espacio de recreo estable. También buscan optimizar la azotea de Infantil, único espacio propio del centro, para hacerla más segura y versátil. Todo ello en un colegio sin patio, que destaca por iniciativas creativas como su noticiario escolar.