Un proyecto para transformar los colegios en lugares donde todos los niños y niñas se sientan seguros, integrados y protagonistas de su vida escolar.
En el Col·legi Santiago Apòstol Cabanyal, la prioridad es transformar el pequeño terreno concedido por el ayuntamiento: sustituir las canastas móviles por una estructura fija y segura, añadir juegos y mejorar su diseño para convertirlo en un espacio de recreo estable. También buscan optimizar la azotea de Infantil, único espacio propio del centro, para hacerla más segura y versátil. Todo ello en un colegio sin patio, que destaca por iniciativas creativas como su noticiario escolar.