El bullying no es “cosa de niños”: firma para ponerle freno
FIRMA AHORA
El acoso escolar está destruyendo la vida de muchos niños y niñas. No es una exageración: casi 1 de cada 3 niños afirma haber sufrido bullying u otro tipo de violencia en el colegio.
Las familias se sienten desamparadas. Los centros educativos no tienen los recursos que necesitan para hacer frente a esta situación. Cada vez aparecen nuevas formas de violencia entre adolescentes y, con el móvil, las agresiones no se detienen cuando termina la jornada escolar. El acoso les persigue.
Y mientras tanto, la vida de muchos niños se va deteriorando: ansiedad, miedo, aislamiento, pérdida de amistades, caída en el rendimiento… El suicidio asociado al acoso escolar es una tragedia que no podemos tolerar.
No es “cosa de niños”. Es violencia. Y hay que actuar ya.
Hace cuatro años se aprobó la LOPIVI, la ley para proteger a la infancia que obliga a que en cada centro educativo exista un coordinador o coordinadora de bienestar y protección. Esa figura está creada, sí, pero en muchos centros apenas tiene tiempo o formación para hacer bien su trabajo.
No basta con nombrar a cualquier profesor o profesora para salir del paso.
Desde Educo pedimos medidas urgentes para que los coordinadores tengan los recursos necesarios para frenar la violencia de verdad:
Tiempo de dedicación acorde al tamaño y la realidad del centro.
Formación continua y acreditada para detectar y actuar.
Reconocimiento económico según nivel de responsabilidad.
Sistemas obligatorios de seguimiento y coordinación entre sectores (educación, salud, servicios sociales).
Solo así podremos asegurar que todos los niños y niñas crezcan en un entorno seguro y libre de violencia.
Proteger a la infancia es una prioridad para Educo y tenemos claro que la prevención es la mejor forma de frenar la violencia.
Por eso creamos PROTEGEmos, un proyecto que ayuda a centros educativos, deportivos y de ocio educativo, a mejorar la protección y poner la prevención y el buen trato en el centro. Los acompañamos para que los protocolos no se queden en un cajón y se conviertan en rutinas claras, útiles y reales. Para que el profesorado sepa cómo actuar, para que los niños sepan dónde acudir y para que los equipos tengan herramientas que de verdad protejan.
Además, promovemos la implantación de B-Resol en centros educativos. Una aplicación digital para que los adolescentes puedan denunciar una situación de acoso de manera anónima. Así evitamos que el miedo silencie el dolor.
Si a ti también te preocupa el acoso escolar, tu firma importa.