Los niños y las niñas no deberían pagar el precio de una guerra
FIRMA AHORA Y APOYA ESTA CAMPAÑA
Mientras la violencia avanza en Oriente Medio, la infancia paga el precio más alto. Niños y niñas desplazados, traumatizados y sin acceso a educación ni protección. Miles de ellos viven hoy entre el miedo, el ruido de los ataques y la pérdida de todo lo que conocen. Y las niñas, además, se enfrentan a un mayor riesgo de violencia sexual.
La guerra les arrebata sus derechos más básicos: la vida, la educación y la seguridad.
Y NADA justifica la muerte de niños y niñas.
El cese inmediato de las hostilidades.
Respeto al Derecho Internacional Humanitario y a los Derechos Humanos.
Protección efectiva de la población civil.
Acceso humanitario seguro y sin restricciones.
Garantías de seguridad para escuelas y hospitales.
Proteger el derecho a la educación incluso en contextos de emergencia.
Además, instamos a la Comunidad Internacional a utilizar todos los mecanismos de diplomacia humanitaria para poner fin a la violencia, garantizar un entorno seguro y protector para la infancia y asegurar que el 30% de los fondos se destine a organizaciones locales en primera línea.
Al mismo tiempo, hacemos un llamamiento para responder a las necesidades del sector educativo, una de las prioridades para niñas, niños y adolescentes.
Porque no podemos normalizar su dolor, su miedo ni su silencio. Porque nada justifica la muerte de un solo niño. NADA.
Tu firma es importante y puede marcar la diferencia:
Ayuda a visibilizar la situación de los niños y niñas afectados por la crisis
Refuerza la exigencia de protección de la población civil
Presiona para que se respeten los derechos de la infancia
Firmar esta petición ayuda a visibilizar la situación de los niños y niñas afectados por la crisis en Oriente Medio y a ejercer presión para que los actores implicados adopten medidas que protejan a la infancia y respeten sus derechos.
Cada firma suma para generar presión social e institucional. Cuantas más personas apoyen esta campaña, mayor será la capacidad de influir en decisiones que garanticen la protección de la población civil y, especialmente, de la infancia.
Cualquier persona puede firmar la petición y mostrar su apoyo a la protección de los niños y niñas afectados por la guerra, independientemente de su país de origen.