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Supertifón en Filipinas

08 NOVIEMBRE,2013

Distribuimos packs de comida para 10.000 familias de las zonas devastadas

En noviembre de 2013, el supertifón Haiyan, considerado el más intenso de la historia en tocar tierra firme, provocó a su paso por el archipiélago filipino más de 6.000 muertos y graves daños materiales, especialmente en las islas de Samar y Leyte, en el centro del país. La tragedia originó una grave crisis humanitaria en un país acostumbrado a fenómenos meteorológicos adversos –aunque de menor intensidad– y castigó duramente a una población que vive habitualmente en situación de pobreza.
 

En la primera fase de la emergencia, desde Educo preparamos y distribuimos packs de comida para un total de 10.000 familias damnificadas en la zona de Tacloban, entre las que se encontraban más de 30.000 niños y niñas. Los paquetes, con latas de conservas de atún, carne y sardinas, arroz, café y fideos, fueron preparados en Bícol, nuestra zona de actuación en el país –a unos 400 kilómetros del epicentro del tifón– y enviados de urgencia a las zonas más afectadas.
Pasado el momento más crítico de la emergencia, nuestra actuación se centró en asegurar que los 2.143 alumnos de las escuelas más afectadas de la provincia de Samar Este (en los municipios de Balangiga, Balangkayan, Giporlos, Guiuan, Hernani, Lawa-an, Mercedes, Quinapondan y Salcedo) pudieran estudiar en aulas provisionales mientras sus escuelas eran reconstruidas. Así, dotamos a estos espacios temporales del equipamiento y el material escolar necesarios para estudiar en condiciones, y formamos a los maestros para dar apoyo emocional a los más pequeños.
 
Un año después del Haiyan, otro tifón, el Hagupit, golpeó de nuevo el archipiélago, aunque con menor gravedad. A pesar de ello, 28 personas murieron y 1,8 millones fueron evacuadas de sus hogares. De las tres provincias en que estamos presentes, la de Albay resultó la más perjudicada, con graves daños en la agricultura y viviendas destrozadas. Diversas escuelas con las que trabajamos resultaron dañadas, especialmente en los tejados. Gracias a las aportaciones de nuestros colaboradores y donantes, proporcionamos el material necesario para reparar estos colegios.
 

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