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Guerra en Malí

10 ENERO,2013

Integramos en las escuelas a los pequeños que huyen del conflicto

A principios de 2012, la rebelión tuareg en el norte del país dio paso a un golpe de Estado y a un conflicto armado en el que intervinieron grupos islamistas radicales, que tomaron el control de las principales ciudades del norte. La violencia provocó que 350.000 personas huyeran de sus hogares para desplazarse al sur (hacia las ciudades de Mopti, Ségou y Bamako) o buscar refugio en los países vecinos. Además del riesgo para su integridad y las importantes secuelas psicológicas provocadas por la tragedia, miles de niños tuvieron que dejar la escuela y abandonar sus lugares de origen.
 

En nuestra zona de intervención en Ségou, Educo puso en marcha un programa de atención para integrar a los niños desplazados en las escuelas con las que trabajamos, ofreciéndoles apoyo psicológico, educación y atención sanitaria. Cerca de 800 pequeños pudieron asistir a cursos especiales para recuperar el tiempo de aprendizaje perdido y que pudieran reintegrarse en el sistema educativo. Estos cursos facilitaron que hicieran amistad con los niños locales y que, en octubre, pudieran empezar el curso con la confianza suficiente. Además, les permitió recuperar el estado de ánimo y superar poco a poco el trauma vivido.
 
“Cuando llegamos, los niños estaban traumatizados –comenta una madre–, pero en la escuela recibieron mucha ayuda y esto les permitió integrarse con los otros niños. Esto les tranquilizó. Mi hijo asistió a clases de recuperación antes de empezar el curso y esto le fue muy bien porque le permitió calmar su mente. Los cursos fueron muy beneficiosos tal como pude comprobar cuando vi sus progresos".
La atención especial hacia estos niños desplazados por la guerra estuvo acompañada de la entrega de material didáctico y de mejoras en las escuelas. Se construyeron 15 nuevas aulas y se rehabilitaron 6 más, de manera que aumentó la capacidad de estos centros para acoger a sus alumnos. También se formó a los profesores para saber cómo tratar a estos pequeños especialmente vulnerables. Como resultado de todo ello, los niños y niñas desplazados se integraron en el sistema educativo y mejoraron su rendimiento.
 

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