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¿Qué hacer si mi hijo come demasiado?

¿Qué hacer si mi hijo come demasiado?

Creciendo sanos noviembre 01, 2018
Como padres, solemos preocuparnos porque nuestros hijos coman bien. De hecho, no es raro escuchar a un padre insistiendo a su hijo para que termine toda la comida que tiene en el plato. Pero ¿qué sucede con aquellos niños que comen demasiado?

Hoy, en Educo, hablamos sobre los niños glotones, esos niños que comen mucho y que, si fuese por ellos, lo harían todo el día. ¡Vamos allí!

¿Qué es comer demasiado?

Hay niños que comen mucho, en grandes cantidades, lo mismo o incluso más que un adulto y sin embargo, son delgados y atlético. ¿Está mal entonces que coman tanto? Si su IMC (Índice de Masa Corporal) es el adecuado para su edad y estatura, ¡no hay nada malo! Pero por supuesto, lo ideal es que lleven una dieta equilibrada, donde predominen alimentos saludables como frutas y verduras.

En resumen: si tu pediatra no encuentra ningún problema de salud al revisar a tu hijo y tú preparas un menú semanal saludable, como el que te propusimos tiempo atrás, ¡no debes preocuparte!

Ahora bien, ¿qué sucede si el niño tiene sobrepeso? Entonces, entra en consideración la salud del pequeño y es necesario revisar su dieta, el ejercicio físico que realiza y por qué ingiere tanta comida. Por lo general, estos casos están relacionados con hábitos alimentarios incorrectos.

6 hábitos alimentarios incorrectos

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Descubramos juntos cuáles son los hábitos incorrectos más habituales en los niños (de los cuales los padres somos muchas veces responsables, sin quererlo):

1. Zumo en lugar de agua

El zumo es dulce y atrayente para el paladar infantil pero los zumos envasados contienen una gran cantidad de azúcares y las famosas "calorías vacías". Beber un vaso de vez en cuando no es malo (todos los alimentos pueden -y deben- ingerirse con moderación), el problema aparece cuando el zumo es la bebida de preferencia de los niños, en lugar del agua.

2. Picoteos poco saludables

No hay nada más normal que un niño que a cada rato dice "Mami, tengo hambre". Sus estómagos son más pequeños que los nuestros, por ende necesitan comer cada cierto tiempo. Recuerda además que lo recomendable es hacer 5 comidas al día.

Cuando tu hijo tiene hambre, puedes ofrecerle un picoteo saludable y no por galletas, bollería o tartas, por ejemplo.

3. Comer demasiado rápido

Los niños que comen demasiado suelen ser ansiosos y por tanto, engullen la comida en lugar de degustarla.

4. Acceso a dulces de manera habitual

Los chocolates, las gominolas y los dulces en general deben ser pequeños placeres que uno se da de vez en cuando, ¡no cada día!

5. Vida sedentaria

Los niños están llenos de energía. Necesitan pasear, hacer vida al aire libre, trepar y correr. Si tu hijo pasa su día frente a las pantallas, quizás utilice la comida como entretenimiento y necesite aumentar el ejercicio físico.

6. Comer frente a la pantalla

Si tu hijo come mirando dibujos animados, ¡debes cambiar ese hábito! Muchos niños comen más de lo que necesitan porque no se dan cuenta de cuando están satisfechos.

Consejos para padres de niños glotones

Si el pediatra te ha indicado la necesidad de moderar la ingesta de alimentos de tu hijo, seguramente te ha dado pautas de cómo hacerlo. Aquí te damos algunos consejitos más que pueden ayudarte:
  • Sustituye el zumo y los refrescos por agua: la norma en casa debe ser beber agua y las demás bebidas con moderación.
  • Escoge alimentos saludables en tienda: evita alimentos precocinados, bollería y chucherías, de esa manera las opciones de picoteo deberán ser saludables.
  • Sustituye el chocolate, la bollería y las galletas del picoteo por frutas y verduras: una zanahoria con queso crema o una manzana pueden ser buenas opciones de picoteo.
  • Ponle color a tus platos: recuerda que todos tus platos deben ser coloridos y tener una buena porción de verduras.
  • Modera el consumo de tu hijo: permítele repetir alimentos saludables pero evita que ingiera dos platos de postre (si se trata de tarta, por ejemplo. Con la fruta puedes permitirle dos piezas).
  • Pon horarios de comida: a veces la rutina ayuda a ordenar las ingestas de alimentos. ¡Pruébalo!
  • Evita las etiquetas: ¿recuerdas cuando tu mamá te decía que no podías hacer algo? La prohibición hacía que deseases aún más eso que no podías hacer, ¿verdad? Prohibir alimentos o etiquetarlos como "malos" puede generar un efecto contrario en tus hijos, haciendo los deseen aún más.
  • Habla con tu hijo: no le retes ni le hables de su peso. Enfócate en la salud. Si tu hijo tiene ya la edad sufiente, puedes explicarle cómo influye el sobrepeso en los huesos y la salud en general.
  • Fomenta el ejercicio físico de tu hijo: acompaña a tu hijo a realizar deporte, incluso si no le gusta. Tiempo atrás escribimos un artículo sobre actividades físicas para niños que odian el deporte, ¡no te pierdas ese post!
  • Conversa con tu hijo mientras come: evita las pantallas a la hora de comer, de esta manera tu pequeño podrá estar más en contacto con lo que sucede en su cuerpo y notar las señales cuando esté satisfecho.
  • Consulta con un especialista: no nos referimos únicamente al pediatra o al nutricionista, sino también a un psicólogo en el caso de que tu hijo ingiera alimentos en demasía por ansiedad.
¿Qué te parecen nuestros consejos?

Derechos de las imágenes: Nensuria/Freepik, Freepik
Creciendo sanos noviembre 01, 2018

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