La historia de Vipul es un ejemplo claro de algo que en nuestra ONG Educo vemos cada día: la educación no es solo aprender contenidos. Es protección. Es autoestima. Es futuro. Cuando garantizamos el derecho a la educación —de calidad y con participación— estamos previniendo riesgos, fortaleciendo comunidades y construyendo oportunidades reales.
Si algo nos enseña Vipul es que el talento está ahí. Solo necesita un espacio para salir. Y eso, también, es educación.
Hay niños y niñas que solo necesitan una oportunidad para cambiarlo todo. Vipul, de 13 años, tenía muchas ideas en la cabeza, pero ningún espacio para decirlas en voz alta ni nadie que le animara a hacerlo. Hasta que alguien le dio la palabra.
Vive en una pequeña aldea de rural del estado de Maharashtra, en India. Su familia se dedica a la agricultura y, como tantas otras, tiene ingresos limitados. En la escuela, Vipul pasaba desapercibido: era tímido, callado y evitaba hablar, incluso con sus compañeros. No participaba en clase ni en actividades del pueblo. No porque no quisiera, sino porque el miedo siempre llegaba antes que sus ganas.
Todo empezó cuando Vipul entró en contacto con el proyecto educativo impulsado por nuestra ONG Educo y la ONG local Matru Schaya Social Welfare Society, un programa que trabaja algo tan básico, y tan transformador, como el derecho a aprender y a participar.
Primero llegó la biblioteca móvil. Libros que no solo se leen, sino que invitan a pensar, a opinar, a compartir. Vipul empezó a acudir a las sesiones, a leer y conocer historias, a descubrir que su voz también tenía valor.
Después, dio un paso más y se unió al Parlamento Infantil de su escuela. Y lo que parecía impensable ocurrió: Vipul fue elegido primer ministro del Parlamento Infantil.
A partir de ahí, todo cambió. Empezó a asistir a reuniones, a coordinar sesiones, a debatir con otros niños y niñas. Poco a poco, el miedo dejó espacio a la confianza. Vipul no solo hablaba: lideraba.
Participó en encuentros con autoridades locales, donde pudo trasladar las necesidades reales de los niños y las niñas de su comunidad. También se sumó a actividades como ferias escolares, concursos de discurso, teatro o campamentos de verano.
Cada experiencia sumaba seguridad, habilidades y amistades. Y también oportunidades de futuro. Hoy, quienes le conocen en la escuela lo tienen claro: “Se ha convertido en un líder. Ahora asume responsabilidades y motiva a otros estudiantes”.
Lo que ha pasado con Vipul no es casualidad. Es el resultado de crear espacios donde los niños y las niñas pueden ser protagonistas. El programa en el que participa se basa en tres pilares clave: la participación infantil real a través de Parlamentos donde pueden opinar, decidir y liderar; el fomento de la lectura a través de bibliotecas móviles, que acercan los libros a zonas rurales; y actividades que les ayudan a expresarse sin miedo.
Hoy, Vipul ya no es el niño que evitaba levantar la mano. Ahora tiene un objetivo claro: quiere ser profesor. No solo para enseñar, sino para hacer lo que alguien hizo por él: dar oportunidades a otros niños y niñas para que crean en sí mismos. “Participar en actividades, hablar, compartir… todo eso te ayuda a crecer”, afirma convencido.
eduación de calidad , educación , India , oportunidad , Pobreza
Tu ONG de educación para la infancia
Recibe nuestra newsletter con todas las novedades.
Con las Becas Comedor Educo los niños y niñas que más lo necesitan pueden tener una comida completa al día durante el curso escolar, pero también en verano. COLABORA CON UNA BECA COMEDOR EDUCO