El 29 de noviembre, en España, se decide quién tomará las decisiones de los próximos cuatro años. Para un niño o una niña, esos cuatro años son una etapa entera de su vida que no se repite. Esto es lo que proponemos desde nuestra ONG Educo para que cuenten.
Piensa en lo que hacías hace cuatro años. Seguramente no ha cambiado tanto: el mismo trabajo, la misma casa, quizá las mismas rutinas.
Ahora piensa en un niño de 4 años. Dentro de cuatro tendrá 8: te habrá regalado dibujos en los que, tras unos rayones, se esconde un tigre; habrá repetido en cada cena el nombre de su primera amiga del cole, y habrá levantado la mano en su primera asamblea para contar sus cosas. Es la etapa de sentir que tiene un lugar y una voz.
O en una niña de 10. Dentro de cuatro tendrá 14: habrá entrado en un instituto nuevo sin conocer a nadie, tendrá sus primeras llaves para volver sola a casa y vivirá los cambios de la pubertad. Y empezará a preguntarse por qué otros niños y niñas no pueden ir a la escuela. Es la etapa de ganar autonomía sin perder apoyo.
Para las personas adultas, cuatro años pasan volando. Para la infancia, son toda una etapa. Y lo que se decida en este tiempo les acompañará el resto de su vida.
En España, uno de cada tres niños, niñas y adolescentes vive en riesgo de pobreza o exclusión social (el 33,8 %, según la Encuesta de Condiciones de Vida de 2026). Es el grupo de edad más expuesto, y estamos a la cabeza de Europa en este indicador.
Detrás de esa cifra hay niñas y niños que no comen bien todos los días, que viven en casas donde no tienen espacio para estudiar o que no pueden ir a campamentos ni a actividades en verano. No es solo una cuestión de dinero: marca sus oportunidades y puede pasar de una generación a la siguiente.
Por eso, lo que se decida en los próximos cuatro años, no es una cuestión técnica. Son decisiones sobre sus vidas.
La escuela es donde niños y niñas pasan buena parte del día. Allí aprenden, comen, hacen amistades y crecen. Para muchas familias, es también el lugar que garantiza una comida completa, un espacio seguro y alguien que se da cuenta cuando algo no va bien.
En Educo creemos que la educación cura, empodera y protege. Una buena escuela es la mejor herramienta para que cualquier niño o niña, viva donde viva, pueda llegar tan lejos como quiera. Por eso nuestras propuestas giran en torno a tres compromisos.
Que una niña pueda comer en el colegio depende de dónde vive, de su curso, de su centro y de los ingresos de su familia. Hoy, más de la mitad del alumnado en situación de vulnerabilidad (el 54,7 %, unos 1,2 millones de estudiantes) empieza el curso sin beca de comedor. Y en el instituto, el comedor casi desaparece: menos de 2 de cada 10 institutos públicos lo tienen, frente a 3 de cada 4 centros concertados y privados.

El comedor es mucho más que una comida: es un espacio donde se aprenden hábitos, se convive y se gana autonomía. Proponemos:
Un plan estatal, aprobado en el primer año, para que el comedor escolar sea universal y gratuito en 2030. Según nuestras estimaciones, costaría el 0,37 % del PIB.
Beca de comedor del 100 % para todo el alumnado en situación de vulnerabilidad, desde ya.
Comedor también en los institutos públicos.
La escuela tiene que ser un lugar seguro frente a la violencia, en las pantallas y ante cualquier emergencia. Aunque la ley de protección de la infancia frente a la violencia (LOPIVI) supuso un gran avance, los casos siguen aumentando año tras año. Y cuando llega una emergencia, las clases quedan en segundo plano: en la DANA de 2024, más de un centenar de centros resultaron afectados y decenas de miles de estudiantes vieron alterado su curso.
Lo que nuestra ONG Educo propone:
Financiación estable para aplicar la LOPIVI en todo el territorio, con profesionales formados para detectar la violencia y actuar a tiempo desde la escuela infantil.
Aprobar en los primeros cien días la norma que protege a niños y niñas en los entornos digitales.
Una estrategia estatal de escuelas seguras, protectoras y resilientes que garantice que las clases continúan ante cualquier emergencia.
Los conflictos, las crisis climáticas y los desplazamientos forzosos dejan a millones de niñas y niños sin escuela. Y la escuela, en esos contextos, es mucho más que aprender: es protección frente a la violencia, la explotación o el matrimonio infantil, y es el lugar donde reciben comida, agua potable y apoyo para recuperarse.
Lo que nuestra ONG Educo propone:
Avanzar hasta el 0,7 % de la renta nacional en ayuda al desarrollo, como ya prevé la normativa de cooperación de 2023.
Destinar al menos el 10 % de la ayuda humanitaria a que niñas y niños sigan yendo a la escuela en una emergencia.
Vamos a compartir estas propuestas con todos los partidos políticos. No apoyamos a ninguna opción: pedimos que, sea cual sea el resultado del 29 de noviembre, la infancia esté en el centro de los próximos cuatro años.
Tú también puedes formar parte. Piensa en un niño o una niña que quieras y descubre todo lo que vivirá de aquí a 2030 y lo que va a necesitar.
Puedes leer todas nuestras propuestas en este enlace.
#HazQueCuenten
Becas comedor , eduación , elecciones , España , propuestas electorales infancia
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