Educo
Volver a la escuela después del terremoto

Volver a la escuela después del terremoto: acompañar a la infancia más allá de la emergencia

septiembre 24, 2026

Tras los terremotos que golpearon Venezuela el pasado 24 de junio, niños, niñas y adolescentes regresan progresivamente a las aulas en algunas de las comunidades afectadas.

Desde Educo, junto con nuestra organización socia en Venezuela, CECODAP, acompañamos este proceso con una mirada que va más allá de la emergencia inmediata: escuchamos sus miedos, atendemos sus necesidades emocionales y trabajamos para que la escuela vuelva a ser un espacio seguro.

En este artículo te contamos cómo está siendo este regreso a las aulas en comunidades afectadas como Caraballeda, qué preocupaciones tiene el personal educativo y por qué la atención psicológica, la preparación ante nuevas emergencias y el acompañamiento del duelo son fundamentales para que la infancia pueda recuperar su bienestar y continuar aprendiendo.

Curiosidades y datos útiles

Volver a la escuela después de un terremoto no significa simplemente abrir de nuevo sus puertas. Para muchos niños y niñas supone regresar mientras sus familias siguen afrontando las consecuencias de lo ocurrido; para algunos, mientras continúan viviendo en refugios o alojamientos temporales. Para docentes y demás personal educativo también significa asumir de nuevo el cuidado de su alumnado mientras ellos mismos afrontan pérdidas, daños en sus viviendas y miedo.

Esta es una de las realidades que estamos encontrando desde Educo y CECODAP, organización venezolana especializada en derechos de la infancia y socia local de Educo en la respuesta a la emergencia.

¿Qué hacemos si vuelve a temblar?

venezuela-profesora.jpeg

En la Unidad Educativa Nacional Caraballeda, en el estado de La Guaira, el acompañamiento a la comunidad educativa ha permitido escuchar directamente las preocupaciones del personal ante el regreso a las aulas.

Entre ellas aparece una pregunta especialmente difícil: "¿Qué ocurre si vuelve a temblar mientras estamos dando clase?"

Varias docentes han expresado el conflicto al que se enfrentarían. Por una parte, son responsables de los niños y niñas que están bajo su cuidado. Por otra, son madres y sienten la necesidad de ir a buscar y proteger a sus propios hijos e hijas.

Esta pregunta muestra hasta qué punto la recuperación después de una emergencia va mucho más allá de reconstruir infraestructuras. Las escuelas necesitan protocolos claros de actuación y evacuación, espacios seguros previamente identificados y responsabilidades conocidas por toda la comunidad educativa.

La preparación permite que, ante una nueva emergencia, docentes, estudiantes y familias sepan cómo actuar sin tener que improvisar decisiones críticas.

Contar con protocolos y practicar las actuaciones mediante simulacros forma parte de la preparación de las comunidades educativas ante los desastres.

Regresar a clase también significa afrontar el duelo

venezuela-patio-clase.jpeg

El terremoto ha dejado pérdidas que entrarán inevitablemente en las aulas. En la comunidad educativa de Caraballeda han fallecido personas cercanas, entre ellas una docente, así como hijos y familiares de integrantes del personal.

Hay trabajadores cuyas viviendas resultaron afectadas y docentes y estudiantes que permanecen en refugios, carpas y otros alojamientos temporales. El propio profesorado se pregunta ahora cómo hablar de la muerte con sus estudiantes y cómo acompañarlos emocionalmente.

Las consecuencias de una catástrofe no desaparecen cuando deja de temblar la tierra. El miedo, la ansiedad, el duelo y la incertidumbre pueden permanecer durante mucho tiempo.

Por eso, una de las prioridades de Educo y CECODAP es proporcionar herramientas no solo para atender a niños y niñas, sino también para quienes los acompañan cada día.

Cuidar también a quienes cuidan

profesora-clase.jpg

Hay otro aprendizaje importante en estas primeras intervenciones: las necesidades emocionales no terminan en el alumnado.

Durante las sesiones, las propias docentes han pedido herramientas para manejar su ansiedad y afrontar las consecuencias de lo vivido. Reconocer el miedo, hablar de las pérdidas y disponer de estrategias de regulación emocional también forma parte de la recuperación.

Porque una profesora que ha perdido su vivienda, que teme por sus propios hijos o que todavía está procesando lo sucedido necesita también un espacio de acompañamiento para poder sostener emocionalmente a su alumnado.

El personal educativo ha solicitado formación en primeros auxilios psicológicos, contención emocional y acompañamiento del duelo, además de apoyo psicológico para las personas con una afectación emocional más significativa.

También se trabaja para impulsar protocolos de actuación y rutas de evacuación y ofrecer orientación jurídica ante posibles situaciones de vulneración de los derechos de niños, niñas y adolescentes.

Porque para proteger a la infancia también hay que cuidar a quienes la protegen.

Una escuela segura es mucho más que un edificio

guate-simulacro-cole-(1).jpg

Una escuela segura no es únicamente un edificio resistente. Es un espacio en el que niños, niñas y adolescentes pueden aprender y sentirse protegidos incluso cuando su entorno ha quedado profundamente alterado.

Por eso, la preparación ante emergencias debe combinar infraestructuras adecuadas con planes de actuación, formación, rutas de evacuación, identificación de zonas seguras y participación de toda la comunidad educativa.

Pero la seguridad también es emocional. Después de una catástrofe, recuperar las rutinas, mantener los vínculos y contar con personas adultas capaces de escuchar y acompañar puede ayudar a la infancia a recuperar poco a poco la confianza.

La escuela tiene, en este contexto, un papel que va mucho más allá del aprendizaje académico. Puede convertirse en un lugar de protección y estabilidad cuando muchas otras certezas han desaparecido.

Volver a aprender después del terremoto

terremoto-venezuela.jpg

Las consecuencias de un terremoto no desaparecen cuando deja de temblar la tierra. Permanecen en las casas perdidas, en los alojamientos temporales, en el miedo a una nueva réplica y en los duelos que niños, niñas y personas adultas llevan consigo cuando regresan a la escuela.

Por eso, volver a clase debe significar mucho más que recuperar el calendario escolar. Significa recuperar poco a poco la seguridad, los vínculos y la confianza.

Desde Educo y CECODAP trabajamos para que la recuperación educativa incorpore desde el principio la protección y el bienestar emocional de la infancia. Porque la educación no puede parar en una emergencia, pero tampoco puede continuar ignorando lo que sienten quienes vuelven a las aulas.

Hacer posible ese regreso significa reconstruir algo más que aulas: significa ayudar a la infancia a recuperar la seguridad, los vínculos y la confianza que necesita para volver a aprender.



educación , educación en emergencias , protección , terremoto en venezuela , Venezuela

ENTRADAS RELACIONADAS

Publica tus comentarios

EL BLOG DE EDUCO

Tu ONG de educación para la infancia

Síguenos en

El Blog de EDUCO

Recibe nuestra newsletter con todas las novedades.

Becas comedor Educo

COLABORA AHORA

Fundación lealtad

Publicado por:

Elsa Sirvent

Elsa Sirvent

Periodista

Elsa Sirvent es comunicadora social y creadora de contenidos en la ONG Educo.

BECAS COMEDOR EDUCO

Con las Becas Comedor Educo los niños y las niñas que más lo necesitan pueden tener una comida completa al día garantizada. Colabora con una BECA COMEDOR EDUCO