Era un perrito que se llamaba Puchungo, su dueña Alicia era una niña que lo maltrataba mucho, le gritaba, le pegaba y lo hacía llorar. Ella lo hacía porque su papá y su mamá también la maltrataban y ella se desquitaba con Puchungo. Un día en que Alicia iba a empezar a maltratar a Puchungo, el perro la miró y le dijo estas palabras mágicas: –Mariposa, mariposa, si tú me pegas, yo te daré una rosa. Y con estas palabras, Alicia dejó de maltratar a su perrito y empezó a darle amor. Luego, Alicia junto con Puchungo les dijeron las mismas palabras mágicas a sus padres y ellos recapacitaron, le pidieron perdón a Alicia y la llenaron de besos y abrazos. Ahora Alicia y Puchungo son muy felices.Melanie, Doménica, Keyla, Gabriela, Emely y Britany tienen entre 8 y 11 años y han escrito esta historia para contarnos que las niñas y los niños merecen vivir en familias y comunidades que les brinden amor y cariño.


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