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Mi hijo no quiere comer sólidos

Mi hijo no quiere comer sólidos

Creciendo sanos agosto 17, 2018
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda la lactancia materna exclusiva hasta el sexto mes de vida y a partir de ese momento, su complementación con alimentos. Es decir que la leche continúa siendo el principal alimento del bebé, si bien el mismo comienza a ingerir vegetales, carnes y frutas. Ahora bien, ¿qué sucede cuando un niño no quiere comer sólidos? Hoy, en Educo, hablamos sobre los niños que se niegan a comer sólidos. ¿Cómo se les pueden ayudar? ¿Pueden llegar a faltarles nutrientes? No te pierdas nuestros consejos...

La transición a la alimentación sólida

Por lo general, la mayoría de los bebés escupe los purés las primeras veces que los prueban. De hecho, casi todos los padres tenemos fotos de nuestros hijos con la cara manchada de puré y un gesto de "¿y esto qué es?" que suele generar mucha gracia. El problema se produce cuando el tiempo pasa y el niño continúa negándose a ingerir sólidos. ¿Por qué decimos que es un problema? En primer lugar porque la negación del pequeño es fuente de preocupación, ansiedad y estrés para los padres. En segundo lugar porque dependiendo cómo sea la alimentación del niño, este puede (o no) sufrir deficiencias nutricionales. ¿A qué nos referimos? Pues bien, no es lo mismo un niño que se niega a comer trozos que uno que reniega incluso del puré. Además, también es importante evaluar si realmente el niño no come sólidos o si somos los padres quienes esperamos demasiado de él. Por ejemplo, hay pequeños que no comen durante las comidas porque han ingerido pan un rato antes. En este caso, no se trata de un niño que no come sólidos sino que simplemente el picoteo le ha quitado el apetito. En otros casos, el niño come sólidos (un par de cucharadas de puré o un par de trocitos) y somos los padres quienes consideramos que no es suficiente cuando en realidad el problema no es el niño sino una porción demasiado grande (los padres decimos el clásico "mi hijo no come" porque no come todo lo que desearíamos). Pero centrémosnos en aquellos pequeños que realmente se niegan a comer alimentos sólidos, pidiendo solamente pecho o biberón. Veamos los posibles problemas que puede padecer un niño que no ingiere sólidos.

¿El niño que no come sólidos puede estar "desnutrido"?

Niños que se niegan a comer purés y trozos Hablar de desnutrición es utilizar palabras mayores. Un niño que se niega a ingerir alimentos sólidos, es decir que solamente se alimenta con leche materna o biberón, sin comer nada de puré (ni siquiera una cuchara) o un trozo de alimento, puede estar perfectamente saludable. Seguramente te preguntes cómo es esto posible. Durante el primer año de vida del niño, la lactancia es su principal fuente de alimentación. De hecho, por eso nos referimos a la incorporación de sólidos como "alimentación complementaria", justamente porque complementa los nutrientes adquiridos a través de la leche. Sin embargo, con el correr de los años, los alimentos "sólidos" comienzan a cobrar cada vez mayor importancia, pudiéndose producir deficiencias si un niño se niega a comerlos. Anemias y deficiencias de vitaminas son los principales malestares. Si te preocupa que tu hijo pueda tener alguna deficiencia, consulta con tu médico pediatra.

Consejos para ayudar al niño a comer sólidos

Nuestra primera recomendación es que ¡tengas paciencia! Sabemos que es más fácil decirlo que hacerlo pero muchas veces lo único que necesitan nuestros hijos de nosotros es paciencia. Cada niño tiene sus tiempos, sus miedos, sus procesos y como padres es nuestro trabajo acompañarles, guiarles y sostenerles. Por supuesto, existen algunos truquillos que puedes intentar para ayudar a tu hijo a incorporar los alimentos sólidos a su dieta:
  1. Evita los cambios bruscos: si tu hijo ha rechazado los trozos de plano, vuelve a darle purés. La idea es que vayas espesándole los purés poco a poco para que el pequeño se acostumbre a diferentes texturas.
  2. Deja que coja comida de tu plato: siempre y cuando no sea peligroso, déjale tomar comida de tu plato. La curiosidad es el primer paso para que incorpore alimentos sólidos.
  3. Dale alimentos pisados con tenedor: el plátano suele gustar a todos los pequeños. Písalo con un tenedor y ofrécelo a tu hijo.
  4. Permite que coma con las manos: ensuciarse hace bien ¡y a los niños les encanta! Deja la enseñanza del uso de tenedores y servilletas para más adelante, por el momento permítele que coja la comida con las manos y experimente con ella.
  5. Dale purés... y trozos: prepara su puré de siempre y pon también en la mesa algunos trocitos a su alcance.
  6. Come con él: dar el ejemplo es siempre muy importante. Si tu hijo te ve masticar y comer, probablemente sienta curiosidad y desee probar lo que tú degustas. Prueba a hacer comentarios sobre lo buena que está tu comida pero evita ofrecerle para que no se sienta presionado. La idea es despertar su curiosidad y lograr que te imite.
Recuerda que no debes forzar a tu hijo a comer, sino guiarle para que acepte las nuevas texturas y nuevos alimentos. Ármate de paciencia y ¡verás que todo llega! Algunos niños necesitan más tiempo que otros pero todos en algún momento comienzan a ingerir sólidos. Si tienes alguna duda, consulta con tu médico pediatra. Derechos de las imágenes: bearfotos - Freepik, bearfotos - Freepik
Creciendo sanos agosto 17, 2018

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