Este 2015 también se cumplen 20 años de las movilizaciones para reclamar el 0,7% para cooperación, porcentaje al que nunca se llegó. ¿Qué queda hoy de aquel espíritu?
Empiezo por lo que no queda: un sistema de cooperación. Hemos asistido en esta legislatura a una deconstrucción sistemática, no solo en materia presupuestaria (estamos en el 0,17%, niveles de los años 80), sino que también se ha perdido una oportunidad de reforzar las instituciones de la ayuda. Lo que sí conservamos es una relación afectiva de la sociedad con la cooperación. Nadie pidió al gobierno desmontar el sistema. Ahora, aunque las encuestas dicen que cerca del 80-85% de la población es partidaria de mantener la cooperación, cualquier gobierno que quiera aumentar los recursos de la ayuda se va a enfrentar a un coste político. La gente no va a entenderlo cuando la pobreza infantil aquí es tan grave. Sin embargo, es posible reconstruir el sistema con menos recursos, dotarle de la importancia política que tiene.
¿Cuál es el papel de las ONG en el nuevo panorama mundial?
Tienen que adaptarse a una realidad diferente, sin perder su especificidad. Por un lado, tendrán que seguir haciendo parte del trabajo humanitario que hacían hasta ahora pero, en cambio, el espacio para proporcionar servicios básicos como sanidad o educación se está reduciendo, ya que incluso en las regiones más pobres el papel del Estado es cada vez más relevante y lo que hay que hacer es apoyar esa capacidad. Pero las ONG pueden jugar un papel importante en la definición de la agenda política, en la movilización social, en llevar a cabo un trabajo de análisis, de reflexión… Y hay otro reto de las ONG que me parece clave. La pobreza escapa de los países que teníamos delimitados como pobres y muchas organizaciones, como Educo, se enfrentan al dilema de incrementar su agenda de trabajo en los propios países desarrollados.
¿Hasta qué punto la educación es clave para reducir la pobreza?
La educación es la base de cualquier cosa. Es la generación de oportunidades, es el mecanismo de igualación de las personas, es la lucha contra las desigualdades. Lo que pasa es que los factores en que nos habíamos fijado mucho en el pasado, como la construcción de escuelas o la misma escolarización de los chavales, están cambiando. Ahora se potencia el papel de la mujer o los diferentes modelos de educación para activar el empleo y la igualdad de oportunidades, por ejemplo.
Usted ha denunciado la gravedad de la pobreza infantil en España. ¿Cómo afecta al conjunto del país?
La pobreza infantil es un castigo injusto y desproporcionado para quienes la sufren e intolerable en una sociedad desarrollada como la nuestra. Tener una generación condenada a la pobreza como la actual tiene consecuencias para la productividad porque determina la capacidad de generar empleo, de emprender; determina también las tasas de fertilidad, ya que impide a los jóvenes que se incorporan al mercado laboral tener la seguridad para formar una familia; y en tercer lugar, erosiona la cohesión democrática. Me pregunto qué lealtad debe al Estado uno de estos chavales a los que el Estado ha dejado caer. Es un asunto clave en un momento en que hablamos de calidad de la democracia, de desafección, de crisis de los partidos.
Precisamente los partidos son blanco principal de sus críticas
Todos los partidos han fracasado. El gobierno actual y el anterior han minado la capacidad de protección del Estado en un ámbito tan clave. No se reconoce el problema. La sociedad tampoco. Cuando a la gente le explicas los datos, se mueve entre la sorpresa y el escepticismo. Hay que eliminar la idea de que el problema se resolverá cuando se arreglen los indicadores económicos. No somos conscientes de su magnitud.
(autor de las fotos: Juan Alonso)
Cooperación , entrevista , Gonzalo Fanjul , ONG , Pobreza infantil , solidaridad
Conoce quiénes somos, qué hacemos y por qué lo hacemos.
Recibe nuestra newsletter con todas las novedades.
Tu ONG de educación para la infancia
COLABORAAyúdanos a que todos los niños y las niñas vayan a la escuela
Colabora con Educo y ayúdanos a que todos los niños y las niñas vayan a la escuela, estén protegidos y tengan más oportunidades. COLABORA