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Mi hijo no come: ¿qué puedo hacer?

Mi hijo no come: ¿qué puedo hacer?

Creciendo sanos junio 18, 2018
Los papis vivimos preocupados: si el niño come bien o mal, si duerme lo suficiente o no, si puede llegar a sufrir acoso escolar (o incluso ser él mismo un bully)... Nuestra vida como padres está repleta de preocupaciones y entre ellas hay una que destaca porque ¡muchos padres la padecen! ¿Qué podemos hacer si el peque no come? Hoy en Educo, hablamos sobre el niño que no come, descubrimos cómo esta situación puede afectar al peque y te damos consejos sobre cómo actuar. ¿Vamos allá?

Mi hijo no come

En el consultorio del pediatra hay una frase que se repite día sí y día también: "Mi hijo no come nada". Ahora bien, ¿qué hay de cierto en esta afirmación? Por lo general, los niños que supuestamente no comen nada, sí comen aunque quizás menos de lo que sus padres consideran adecuado. Incluso puede suceder que un niño que era muy buen comedor, de un día para otro coma menos y sus padres consideren que ya no come nada. Es decir que en muchos casos el "no come nada" es una simple apreciación de los padres, una percepción que puede o no representar cabalmente la realidad.

¿Por qué creemos que los peques no comen nada?

Consejos para ayudar a un niño que no come Derechos de la imagen: Clay Bitner

Aunque cueste aceptarlo, muchas veces los papis cometemos errores que ¡nos llevan a preocuparnos por nuestros hijos! El error más habitual de un padre preocupado porque su hijo no come suficiente es ¡servir una porción adulta a un niño pequeño! Es sumamente importante que tengas en consideración la edad de tu hijo a la hora de servirle la comida: no es lo mismo un plato de comida para un peque de 2 años que para uno de 10. Si sirves a tu hijo un plato repleto de alimentos y luego no lo termina, tendrás en mente la idea de que no ha comido nada aunque su estómago esté realmente lleno. Otro error habitual es creer que el apetito es estable a lo largo del tiempo cuando ¡sabemos por experiencia propia que no es así! Algunos días tenemos más hambre que otros y a los peques les pasa igual. De hecho, durante las etapas de crecimiento los niños comen más y una vez han "estirado" su cuerpo necesita menos calorías y disminuye la ingesta de alimentos. Si piensas que tu hijo no come como antes, evalúa si realmente no come nada o simplemente come un poco menos. ¿Y qué pasa con el picoteo? Los papis de niños que no comen suelen darles alimentos entre comidas, cuando el niño pide porque lo único que les importa es que coma algo. Ahora bien, ¿pensaste alguna vez que el picoteo quita el apetito y de esta manera tu hijo no comerá o cenará bien? Finalmente, el último error común es cambiar el menú con tal de que el peque coma. ¿Preparaste ensalada y tu hijo no come? Pues entonces, preparas otra cosa "con tal de que coma". Esto es un error porque el peque no prueba nuevos alimentos y se acostumbra a comer siempre lo que le gusta.

El niño realmente come poco

Ahora bien, ¿qué pasa con aquellos niños que realmente comen poco? Muchas veces los papis nos preocupamos porque los niños no cumplen nuestras espectativas comiendo pero algunas veces ¡realmente el niño no come casi nada! La negativa de un niño a comer puede relacionarse con:
  • el regreso de la madre al trabajo: muchas veces los bebés se niegan a comer cuando la madre retoma su horario laboral habitual. Es una manera de mostrar su descontento con la situación.
  • los celos: la llegada de un hermanito, por ejemplo, puede desatar los celos del niño y este puede demostrar su frustración y miedos a través de la negación a comer.
  • algunas enfermedades: algunas alergias e intolerancias alimentarias pueden quitarle el apetito a los peques. En estos casos, el niño evidenciará síntomas, como por ejemplo no ganar peso, tener erupciones o presencia de sangre en las deposiciones.
Ahora bien, también hay niños que tienen de manera natural menos apetito. Esto puede suceder y siempre y cuando el peque crezca bien, el pediatra le encuentre dentro de los percentiles normales de peso y altura y se le note activo y vivaz, no hay nada de qué preocuparse.

13 consejos para tratar con niños que comen "mal"

Alimentación equilibrada de niños: mi hijo no me come Derechos de la imagen: Howard Dickins

Descubramos juntos algunos buenos consejos para tratar con niños que habitualmente comen mal (o lo que nosotros llamamos "mal"):
  1. Nunca obligues a comer a tu hijo: presentar la comida como una obligación es un error muy habitual que lo único que genera es rechazo de parte de los niños. Evita el estrés a la hora de comer, permitiendo que tu hijo coma la cantidad que él desee.
  2. Respeta los gustos de tu hijo: permite que tu hijo decida si una comida le gusta o no. Esto no quiere decir que coma todos los días nuggets con patatas fritas, claro que no. La idea es enseñarle a probar los alimentos y permitirle que decida si quiere comerlo o no.
  3. Ofrece alimentos saludables: si preparas comida saludable y tu hijo de las tres cosas que hay en su plato come una, ¡no te preocupes! El cuerpo es sabio y si tu peque no come verduras, obtendrá las vitaminas y minerales de otra forma, por ejemplo a través de la fruta.
  4. Sirve porciones pequeñas: tu hijo siempre podrá repetir si se queda con hambre.
  5. Evita los "sobornos": frases del estilo "si comes todo el plato, te daré un chocolate" no sirven a largo plazo. Los dulces no deben ser premios porque ¡en ese caso el alimento rechazado se convierte en obligación! Y eso es justamente lo que queremos evitar.
  6. Evita la televisión a la hora de comer: el entretenimiento hace que los niños no presten atención a lo que comen. Si no prestan atención, no podrán degustarlo ni saborearlo, además perderéis una maravillosa oportunidad de reforzar hábitos alimentarios y pasar tiempo en familia.
  7. Da el ejemplo: lleva una alimentación equilibrada y saludable para enseñar a tus hijos a comer bien. Si tú estás siempre a dieta y te refieres a algún alimento como "malo", le estarás dando un ejemplo difícil de entender a tus hijos. Recuerda: se puede comer de todo en su justa medida, ¡sin excesos!
  8. No le des de comer en la boca a tu hijo: si tiene edad para usar los cubiertos, no le alimentes. A veces, no comer se relaciona con una búsqueda de atención de los padres pero el problema es que si le das de comer en la boca, refuerzas esa petición de atención negativa. Mejor jugar con ellos y no darles la comida en la boca.
  9. Sirve la misma comida para toda la familia: puede ser difícil si el niño se niega a comer pero ¿cómo probará nuevos alimentos si haces todos los días "espaguetis"? Toda la familia debe comer lo mismo, tarde o temprano el peque probará los alimentos.
  10. Evita los picoteos: algunas veces los niños no comen bien porque ¡no tienen hambre! Y no tienen hambre porque han comido muchas porquerías antes del horario de la comida. Evita el picoteo para asegurarte de que tu hijo llegue con el estómago vacío (y dispuesto) a la mesa.
  11. No hables sobre su alimentación: evita los comentarios sobre si ha comido mucho o poco. No demuestres tu preocupación. Volvemos al tema de antes: algunos peques buscan atención negándose a comer. Utiliza entonces la psicología inversa.
  12. Fomenta su apetito: para ello puedes cocinar con tus peques y preparar comidas coloridas y llamativas.
  13. Crea tu huerto en casa: cultivar frutas y verduras puede despertar el interés de tu hijo por probar lo que él mismo cultiva. No necesitas tener demasiado espacio, ingresa aquí para descubrir nuestros consejos para tener un huerto urbano.
Si el pediatra encuentra a tu hijo saludable y tú tienes expectativas normales en cuanto a su ingesta de alimentos (es decir que no esperas que coma como un adulto), seguramente el peque no coma por malos hábitos de alimentación. Sigue nuestros consejos para ayudarle a mejorar su alimentación. Pero recuerda: los niños autoregulan su apetito, si se encuentra saludable y crece bien: ¡no le des vueltas al tema y relájate! Derechos de las imágenes: David Goehring, Clay Bitner, Howard Dickins
Creciendo sanos junio 18, 2018

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